viernes, 29 de septiembre de 2017

¿Por qué comencé a escribir?

La respuesta se reduce a algo muy simple: tenía algo que decir.

Desde muy chico me gustaban los comics, que fue lo primero que leí. De hecho, hasta la fecha sigo siendo fan de Superman. Comencé a leer libros a los 13 años, hábito contagiado por mi mamá, la cual es una lectora ávida.
Cuando entré a la universidad conocí a algunas personas que compartían el mismo gusto por los comics (al igual que mis amigos de la prepa. Estábamos todos en la facultad de arquitectura, diseño y urbanismo), y decidimos crear nuestro estudio de comics. Yo tenía un personaje que había creado desde la secundaria, y empecé a crear varios más, desarrollando el origen y su historia. Nunca fui bueno para dibujar, pero varios amigos sí, entonces yo les describía al personaje y ellos los dibujaban. Mientras tanto, yo seguía desarrollando sus historias.

Para no hacer el cuento largo, nunca publicamos nada. Incluso uno de los que formaba parte del estudio nos robó. Todos siguieron con sus estudios y sus vidas normales, pero yo seguí escribiendo.

Siempre me ha intrigado la psicología humana, sobre todo los asesinos y los psicópatas. No puedo entender por qué o cómo puede una persona matar a otra sin sentir ningún remordimiento, o a veces hasta placer, y es lo que generalmente abordo en mis cuentos. Cuando estaba en la universidad, por recomendación de un amigo, leí American Psycho de Bret Easton Ellis. Siento que es un libro que ha influido mucho en mi forma de escribir. Me impresionó sobre todo la descriptiva del libro, aunque realmente no tiendo a ser tan descriptivo como él. Y fue así que comencé a escribir cuentos cortos, basados en cosas que se me ocurrían, nada de hechos reales. Por ejemplo, una vez fui a San Luis Potosí a visitar a mi papá (vivía ahí en ese entonces, ya no) y al pasar por un circo se me ocurrió un cuento. Veía cosas cotidianas y de ahí me venía una ocurrencia y lo escribía. Siempre cargaba conmigo un cuaderno y cuando pensaba en algo me sentaba a escribir. Después de un tiempo tuve que comprar otro, así que siempre cargaba con mis dos cuadernos en un morral, llenos de ideas, canciones, cuentos cortos, e incluso bocetos, ya que a veces así me era más fácil recordar la idea.

Un mal día me robaron, todo lo que tenía (todo lo cargaba en el morral, incluso mi cartera), incluyendo mis cuadernos. Fue a lo que más le lloré. Eran 10 años de estar escribiendo, de cuentos, de historias, de vivencias. Dejé de escribir por mucho tiempo.

Un día una amiga a la cual le había prestado alguna vez mi cuaderno me entregó unas hojas. Eran copias que había sacado de algunos de mis cuentos porque le habían gustado. Otra amiga me recordó que tenía un viejo blog olvidado, en el cual había posteado algunos de mis cuentos, además de otras cosas que se me habían ocurrido. Ese día volví a escribir. Pensé que todo lo que había escrito se había perdido, pero ellas me habían ayudado a rescatar algunas cosas. Claro, no todo lo que escribí estaba ahí, e incluso algunas cosas de las que recuperé no recordaba haberlas escrito, pero eso no importaba. Parte de mi trabajo estaba salvado.

Dejé de escribir en cuadernos, y me enfoqué en lo digital. Escribía cuando tenía una computadora a la mano, lo cual no siempre era posible. Una amiga me regaló una vieja laptop que ya no utilizaba, ya que estaba muy lenta, pero a mí no me importó. Le agradecí el regalo, ya que además de escribir me servía para hacer algunos trabajos como traductor freelance. Lo que sí dejé de escribir todo lo que pensaba, y me enfoqué más que nada en mis cuentos cortos. Ya no escribía tan frecuentemente como antes, pero seguía escribiendo. Mostraba mi trabajo y generalmente recibía halagos, pero me gustaba más recibir críticas, o malos comentarios, ya que eso me ayudaba a mejorar. Claro, había comentarios que inmediatamente se notaba que eran maliciosos, pero incluso de esos pude sacar algo.


Hasta la fecha sigo escribiendo. Tengo la intención de desempolvar viejos blogs y escribir de temas más variados, y espero poder tener la oportunidad de seguirlos compartiendo. Porque si nadie lee lo que escribes, ¿para qué lo haces?

3 comentarios:

  1. Hola, buen día Freaka.

    A veces escribir para que nadie te lea puede resultar en un mero ejercicio de catarsis, pero esa es mi opinión respecto a la pregunta que formulas al finalizar tu texto.

    Gracias por compartir, creo que tu y yo nos vamos a llevar bien aunque yo sea #TeamBatman. De momento no me creo capaz de hacer una crítica objetiva de tu texto y espero ir adquiriendo las "tablas" para hacerlo, pero te leo fresco y autentico en tu forma de escribir lo cual me da la certeza de que lo haces por gusto.

    Espero seguir leyendo de ti y que más adelante puedas compartirme tus cuentos cortos.

    Saludos desde la CDMX

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  2. No sé qué haría yo si un día perdiera mis diarios digitales D:

    Hola, me acabas de hacer caer en crisis por no saber lo que haría si de la nada 4 años de escritura se fueran al caño y eso que sólo serían 4 años. Lo importante es que retomaste y, aunque se perdió ese material que pienso era muy bueno, ahora sigues trabajando.
    Quiero leer tus historias de cómic, si tienes un heroína mujer mi niña interior te la agradecerá bastante.
    Espero seguir leyéndote, un abrazo.

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  3. Me gustó mucho tu escrito, finalmente escribimos por eso, porque queremos contar algo, incluso secretamente necesitamos decirlo. Amo los cómics, colecciono muchos, bueno ya no tanto desde que soy madre y hay que comprar zapatos y ropa a cada rato pero realmente los amo, aunque no tanto a Superman (lo siento...). Que impresión haber perdido tanto pero que valor de volver a escribir. Tomando eso de que preferías comentarios de crítica para mejorar te comparto esto de Hernán Casciari que escuché ayer apenas y me gustó mucho. https://youtu.be/eRA3c-B311U
    Saludos.

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